lunes

Estábamos cenando en silencio. Llamaron a la puerta y te pedí que no abrieras, yo ya sabía que era un viejo conocido. Tú eres el que dijiste que sabías como tratarlo, pero después de unos meses te has dado cuenta de que ninguno podía con él. Ven y dime que quieres volver a ese día en el que tu mirada se cruzó con la mía, ven y agarrame, agarrame fuerte, que se me lleva muy lejos. Contágiame de una vez por todas esa fuerza para volver a empezar, justo antes de esa fatídica cena.

2 comentarios:

Bertas dijo...

IMPRESIONANTE.
(como tú)

te quiero abrazar YA.

tututu dijo...

joooder bri, qué tremendo. ya te he puesto en tuenti que mañana es mi único día de pisar la facultad, a ver si te veo:)