Lo encontraste en una alcantarilla, moribundo, en coma, a punto del suicidio. Todo él estaba lleno de pequeños rasguños profundos. Lo intentaste reanimar y cuando estaba casi estable lo recogiste y te lo llevaste a casa. Le enseñaste a volver a respirar, a vivir, a caminar y a saber reir . Le llevabas al cine, al teatro, a la playa, conciertos de country, bailabas con él en el salón hasta altas horas de la madrugada. Le abrazabas cada noche con mucha fuerza y le preparabas los mejores desayunos del mundo. En ocasiones esos rasguños se abrian otra vez, pero sabías que con un poco de betadine y una gasa estaba listo para empezar a correr. Ahora está sano, limpio, desintoxicado y dispuesto a bombear a un ritmo vertigionoso.
3 comentarios:
GENIAL.
brandon brandon
no vienes al sossss?
oh dios mio bri, es tremendo. así me quedo
:O
Publicar un comentario