martes

Eras sencillez desde el primer día. La playa estaba a dos pasos de casa, recogías todo, la toalla, la botella de agua con el tapón quemado, por que adorabas juguetear con el mechero, las chancletas, las palas y a mí. Me recogías y me llevabas contigo. Recorríamos nuestras memorias juntos, nuestros momentos eran únicos. Y tan único, eras tú, la única persona que sabía hacerme reír persiguiéndome para hacerme cosquillas en la cara. Me hubiera encantado parar aquellos momentos de gloria. Me entra una tremenda nostalgia, quiero que me vuelvas a dar la vida. Aquella vida de los dos, que era verdadera.

4 comentarios:

tututu dijo...

oh bri! no soy la única que está despierta a estas horas, qué bien :)
que bonito esto que dices, de verdad. me encanta como escribes
:)

tututu dijo...

ai bri de verdad vivo enamorada de él. era tan cuqui, tan pequeñín! era un jóven sabes? tendría unos 25 años o por ahí, de esos que están de prácticas en plan anatomía de grey
ai (L)!

Anónimo dijo...

ME encanta tu risa colibrí!
es taaan contagiosa, ai tengo
unas ganas de sitges q no se las
cree nadie! :)
buen viaje amiga mía!


Cali.

lulú dijo...

qué bonito texto