miércoles

Un día soñe que tenía una pistola de plata. Una pistola preciosa. Primero disparaba contra el tio que mataba a Lennon y pensaba : eso está bien, pero después me ponía a disparar a todo el mundo. Disparaba sobre los que iban de uniforme y me daba igual que fueran policias, carteros, azafatas o futbolistas. Nunca me gustaron los uniformes supongo. Cuando se acabaron las balas tiré la pistola y salí corriendo. Fumaré y pensaré en los buenos momentos y en los buenos sueños. Los sueños son lo mejor que hay. Dejan que seas alguien que realemente no eres y que nunca serás. En mis sueños conozco a dioses que jamás podré llegar a conocer en vida.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

:) tu deja de soñar y cuéntame
cuál es ese día en el que volveré
a besarte..!


Cali.

patatasdecomer dijo...

brandonflowers
qe fuerte está gh, y se va tu arturitoesta semana y estoy mas feliz que un regaliz


PD: Amo a los indigenas.